Detectores de presencia: las vecinas chismosas de la tecnología

detector-de-movimientoEn todos los barrios o conjuntos residenciales de cualquier forma, siempre hay una figura universal presente en todas las culturas del mundo por igual, no sabemos como esta idea ha traspasado todas las fronteras habidas y por haber, pero lo cierto es que vayas donde vayas, siempre podrás encontrarte con la típica vecina chismosa. Tu sabes que tienes una, normalmente una señora algo mayor que siempre está asomada a la ventana o al balcón, pendiente de quien viene y quien va, a que horas y con quien, pasando informes regulares a toda la comunidad.

Muchos han pensado, quizás medio en broma, que estas señoras serían ideal si se les empleara como un sistema formal de vigilancia, puesto que no pierden detalle de nada, incluso en la penumbra de la noche, parecen tener formas casi sobrenaturales de enterarse de todo. Quizás no sean fruto directo de las vecinas chismosas del barrio, pero alguien si logró inventar algo similar, los detectores de presencia.

Un detector de presencia, como su nombre lo indica y nos indican los cerrajeros sarria, simplemente detectan si en su campo de “visión” está la presencia de una persona y en base a esto desencadenan una acción con un mecanismo interno o un sistema externo conectado. A diferencia de tus vecinas, un detector de presencia actúa de inmediato con la información que reciben y no la guardan para compartirla con otros detectores en la plaza durante la tarde.

los cerrajero sitges nos dicen que, Por defecto la mayoría de los detectores sonarán una potente alarma sonora hasta que sean desactivados o también puedes conectarlos a un circuito de cámaras de vigilancia para que inicien la grabación o algún otro elemento de seguridad que deba hacer algo cuando hay una persona en el sitio que no debería estar ahí.

Los detectores de presencia son muy convenientes, aunque tienen sus problemas ya que a diferencia de las vecinas chismosas, los detectores en realidad no tienen ojos donde reciben imágenes y en ella detectan figuras humanas, si no que cuentan con algún sensor mediante el cual pueden detectar señales de que un humano está por allí. Principalmente tenemos los detectores más comunes que podemos encontrar funcionan en base a sensores infrarojos, los cuales detectan fuentes de calor y al comparar los cambios pueden determinar si hay movimiento o no.

Los otro detectores de presencia se basan en ultrasonidos, “escuchando” las variaciones que reciben contra lo emitido pueden detectar movimientos. Luego los hay hibridos que combinan ambas tecnologías para tratar de evitar los problemas que traen por separado. Puesto que los detectores por infrarojos no logran traspasar objetos aunque sean transparentes mientras que los detectores por ultrasonidos pueden ser engañados por cualquier objeto en movimiento dentro de su rango.

Si, ninguno de estos detectores tiene la certeza de estar ante un humano en la escena como lo estaría una de nuestras vecinas, pero los resultados son bastante acertados, solo teniendo alguno que otro falso positivo, que siempre es preferible a tener falso positivos que falsos negativos. Además, son mucho más compactos, discretos y responsables que cualquiera de las vecinas que en estos momentos están vigilando la entrada del edificio.