¿Para qué ponerle electricidad a una cerradura?

A veces encontramos cosas dentro de otras que en realidad no nos esperábamos, cosas muy buenas por separado pero que no se nos había cruzado por la mente que podían estar una dentro de la otra y funcionar de forma armoniosa y crear juntos algo nuevo y espectacular, como por ejemplo cuando alguien tuvo la loca idea de agregarle pedazos de tocino crujiente a un bizcocho, algo inesperado y que toma dos elementos aislados pero sabrosos y los combina en un nuevo sabor.

Hay muchas personas que tampoco esperan encontrar cosas como electricidad dentro de otras cosas que desde siempre han funcionado sin ella como quizás un abrelatas, una batidora o una cerradura. Pero la verdad es que la electricidad tiene incontables beneficios en los usos que se les puede dar y en las cerraduras definitivamente llegó para hacernos la vida más fácil, eso nos dice un cerrajero de alella.

Quizás estás pensando en que no tiene mucho sentido utilizar electricidad en una cerradura, pero la verdad es que con los cierres eléctricos puedes tener muchas funciones que hasta entonces eran totalmente imposibles o terriblemente imprácticos de tener con tecnología analógica.

Si usamos un sistema mecánico tradicional de llaves físicas siempre estaremos limitados por el lugar, la posición y la fuerza. El lugar es limitado porque siempre tendremos que poder llegar a la cerradura, estar junto a ella para poder introducir la llave y girarla para abrir la puerta. La posición nos limita porque para que la puerta sea accesible la cerradura debe estar en una posición en la que la mayoría puedan alcanzar de forma cómoda, esto hace que el mecanismo siempre está al fácil alcance de todos. Y por último nos limitamos en fuerza ya que para activar los mecanismos físicos debes ejercer alguna fuerza con una llave, que siempre independientemente que sea eléctrico o no deberemos aplicar fuerza, si, pero es diferente presionar un botón a introducir una llave y usar todo el brazo para girarla y vencer la resistencia del mecanismo interno.

Con una cerradura eléctrica se nos abren muchas opciones que rompen estos límites y agilizan nuestras acciones, sin siquiera llegar tan lejos como meter el Internet en la ecuación, podemos tener funciones sencillas pero muy preciadas como poder abrir la puerta con solo pulsar un botón desde el otro lado de la habitación, lo cual es un mecanismo esencial para cualquier oficina de alto tráfico donde constantemente se debe estar abriendo y cerrando la puerta.

Otra posibilidad que abren es tener la cerradura en un lugar más discreto que en el costado usual, que no suele ser un gran problema pero a veces por razones estéticas conviene no tenerlo en medio, igualmente y ya por motivos de seguridad conviene no tener la cerradura en una posición tan accesible o evidente que sería poco práctico con una cerradura convencional.

Igual estos cierres pueden trabajar lado a lado con una cerradura tradicional mecánica que puede usarse ya cuando se termina el horario laboral y no hay gente entrando y saliendo a cada segundo o tener incorporado un mecanismo análogo que se pueda activar a mano.